Mientras se desarrolla el juicio oral y público a la patota de Zárate que asesinó a Fernando Báez Sosa en Villa Gesell, en el verano de 2020, está a la vista que esos hechos, con adolescentes y jóvenes como protagonistas, no fueron una excepción, sino que se repitieron varias veces desde entonces, en su mayoría sin consecuencias fatales, pero con recurrentes episodios violentos, como la reciente riña callejera entre varias adolescentes en Elortondo, que se viralizó a través de las redes sociales, y muestra a las claras una sociedad crispada en sus bases.





































