Ricardo Villalba, investigador principal del Instituto Argentino de Estudios de Ciencias de la Nieve, los Glaciares y el Medio Ambiente (IANIGLIA), explicó que a medida que las precipitaciones disminuyen y los glaciares se retiran en la región, es probable que aquellas comunidades que dependen de las montañas para el suministro de agua sufran escasez de este recurso. "Aquí estamos viendo un proceso de disminución a largo plazo de las precipitaciones, una mega-sequía", dijo Villalba a Reuters y agregó: "Si miras los niveles de precipitación en este momento para toda la cordillera, muestran que o no ha nevado en absoluto o ha nevado muy poco".