Febrero es el mes del amor y más allá de flores y tarjetas, el lenguaje juega un papel clave: no solo nos permite comunicar sentimientos, sino que muchos idiomas evocan sensaciones y emociones específicas. Hay lenguas que aparentan acelerar nuestro corazón por solo escucharla, mientras que otras transmiten calma. En algunos otros casos pueden provocar lo contrario, complejidad y lejanía.


































