A pesar de los avances en salud, nutrición y tecnología que han contribuido a este aumento extraordinario en la esperanza de vida, es esencial prestar atención a los hábitos de vida que impactan directamente en la calidad de esos años adicionales. Existe una relación directa entre los hábitos saludables y la posibilidad de vivir una vida prolongada con calidad, mientras que ciertos comportamientos pueden acelerar el envejecimiento prematuro.




































