La preocupación por reducir el consumo energético y mejorar las condiciones térmicas dentro de la vivienda lleva a muchas personas a explorar soluciones simples, económicas y efectivas. Entre ellas aparece el uso del papel aluminio en el marco de las ventanas, una técnica casera que se sostiene por su fundamento físico básico: actuar como barrera reflectante para controlar el paso del calor.




































