La decoración del hogar no solo responde a cuestiones estéticas. Para muchas personas, también influye en el bienestar emocional, la armonía y hasta en la prosperidad económica. En ese terreno, el feng shui —la antigua filosofía china que busca equilibrar la energía de los espacios— sostiene que algunos colores pueden potenciar determinadas áreas de la vida, mientras otros podrían bloquearlas.


































