Los envases de perfume suelen ser tan bellos como efímeros: una vez que se termina su contenido, muchas veces terminan olvidados en cajones o, peor aún, en la basura. Sin embargo, el frasco vacío de una fragancia no tiene por qué marcar su final. Con creatividad y algunos ingredientes caseros, es posible reciclar estos envases y convertirlos en elementos útiles para aromatizar tu hogar.
































