En la sociedad moderna, estamos constantemente bombardeados por estímulos que activan la liberación de dopamina en nuestro cerebro. Desde las notificaciones de redes sociales hasta los alimentos procesados ricos en azúcares, estamos rodeados de tentaciones que pueden llevar a una sobreestimulación dopaminérgica y, eventualmente, a problemas de salud mental.

































