A 20 años del estreno de Hannah Montana, Miley Cyrus protagonizó una impactante producción para Variety en la que combinó archivo de moda y una impronta rockera en una estética definida como “lujo rebelde”.
La artista celebró dos décadas desde su salto a la fama con una sesión para Variety que combina archivo de diseño, impronta rockera y una estética audaz que refleja su evolución.

A 20 años del estreno de Hannah Montana, Miley Cyrus protagonizó una impactante producción para Variety en la que combinó archivo de moda y una impronta rockera en una estética definida como “lujo rebelde”.
La artista celebró su recorrido desde la televisión hasta su presente como ícono cultural con una serie de looks que reflejan evolución, riesgo y sofisticación. La sesión presenta a Miley en una faceta madura y audaz. Lejos de su imagen inicial, la cantante reafirma su identidad con elecciones estilísticas que dialogan con la historia de la moda.
A través de prendas icónicas, deja en claro su capacidad de reinventarse, consolidándose como una figura influyente en el universo del diseño contemporáneo.
Uno de los looks más impactantes es un corsé de Maison Margiela completamente cubierto de cristales y elementos brillantes, que genera un efecto de armadura. La prenda se complementa con un pantalón metalizado de estética deconstruida, evocando el estilo de John Galliano.
La producción también incluye un conjunto retrofuturista de Paco Rabanne, con referencias a la era espacial de los años 60. El top bordado con lentejuelas y los pantalones de malla plateada refuerzan ese espíritu innovador.
En otra de las imágenes, la artista luce un diseño de Valentino, donde una gorra náutica y un abrigo con detalles barrocos aportan elegancia y misterio.
El recorrido estilístico continúa con un conjunto de Roberto Cavalli, que apuesta por transparencias y tejidos calados en tonos dorados. Este look retoma la estética setentista con una impronta moderna, marcada por el brillo y el movimiento.
La elección refuerza el carácter audaz de Miley, que se posiciona como una de las figuras más atrevidas dentro del mundo fashion.
El estilismo se completa con un peinado inspirado en las estrellas de rock de los años 70. El corte “shag”, realizado por Bobbie Elliot, aporta textura y dinamismo, acompañado por un rubio con matices cálidos y raíces más oscuras.
En maquillaje, el trabajo de Janice Daoud destaca por un delineado smoky suave en tonos neutros, piel luminosa y labios en gamas naturales. El resultado equilibra intensidad y frescura, dejando que el foco se mantenga en los outfits.
Con esta producción, Miley Cyrus no solo celebra el aniversario de su salto a la fama, sino que también reafirma su lugar como referente de estilo. La combinación de moda de archivo, actitud rockera y estética contemporánea construye una narrativa visual que refleja su evolución artística.




