Moda y simbolismo: los secretos detrás del vestuario de Bad Bunny, Lady Gaga y Ricky Martin
El Half-time Show no fue solo música, sino un manifiesto de identidad y apoyo. Desde el histórico gesto de Benito con Zara hasta el tributo patrio de la estrella neoyorquina y el mensaje de soberanía de la leyenda boricua, el diseño y la música se unieron para contar la historia de una América diversa.
Moda y simbolismo: los secretos detrás del vestuario de Bad Bunny, Lady Gaga y Ricky Martin
El Half-time Show del Super Bowl 2026 no fue solo un despliegue de hits; fue una declaración de principios estética. El gran protagonista de la noche, Bad Bunny, rompió los esquemas del lujo tradicional al elegir un diseño exclusivo de Zara.Este gesto, lejos de ser casual, fue acompañado por un emotivo agradecimiento del "Conejo Malo" a los trabajadores de la central de Arteixo, reivindicando el oficio detrás de la moda masiva.
Bajo la curaduría de sus colaboradores habituales, Storm Pablo y Marvin Douglas Linares, el artista lució un impecable look minimalista en el color del año de Pantone, Cloud Dance. Foto: Mark J. Rebilas.
El traje del puertorriqueño presentó detalles cargados de significado, destacando el número "64" bordado en su estructura. Aunque circulan diversas versiones, el consenso general apunta a un tributo personal: el número evoca 1964, año de nacimiento de su madre, Lysaurie Ocasio, pilar fundamental en la vertiginosa carrera del intérprete. .
Bajo la curaduría de sus colaboradores habituales, Storm Pablo y Marvin Douglas Linares, el artista lució un impecable look minimalista en el color del año de Pantone, Cloud Dance. La apuesta, de estética sobria, integró una camisa de cuello con corbata y pantalones chinos, pero el centro de atención fue una camiseta de inspiración deportiva con el apellido 'Ocasio' y el número '64', una clara alusión a sus raíces y al año de nacimiento de su madre. Además, el artista completó su look con las nuevas Adidas Response, reafirmando su rol como embajador global de la marca alemana.
Gaga lució un imponente vestido del diseñador dominicano Raúl Lopez -Luar- que fusionó la elegancia clásica con el fuego del Caribe. Foto: Kyle Terada
Lady Gaga y el simbolismo patrio de Luar
El Half-time Show del Super Bowl 2026 quedará marcado como el momento en que la cultura latina reclamó su lugar de igual a igual en el centro del sistema estadounidense. Bajo la dirección de Benito, el espectáculo no buscó "encajar", sino integrar universos. El momento cumbre llegó cuando Lady Gaga apareció para interpretar una versión en salsa de "Die With a Smile" versión salsa, rompiendo la barrera entre el pop anglo y la herencia rítmica caribeña.
La presencia de Gaga, un ícono puramente estadounidense, fundiéndose en un abrazo rítmico con la cultura latina, sirvió para recordar que América no es solo un país, sino un continente unido. Fue un diálogo potente y simbólico que celebró la herencia hispana desde una mirada global, reafirmando que la identidad no tiene fronteras.
El simbolismo patrio fue el eje central de la prenda: el tono azul vibrante no fue casualidad, ya que evocaba directamente a la bandera de Puerto Rico. REUTERS/Carlos Barria
La música, el baile y el show no fueron todo: Gaga lució un imponente vestido del diseñador con raíces domincanas Raúl Lopez -Luar- que fusionó la elegancia clásica con el fuego del Caribe. El diseño destacó por su marcado "ADN flamenco", con un corte plisado y volados que homenajearon la herencia española. Este gesto estético conectó las raíces de la isla con la sofisticación de la alta costura contemporánea.
El simbolismo patrio fue el eje central de la prenda: el tono azul vibrante no fue casualidad, ya que evocaba directamente a la bandera de Puerto Rico. Como detalle maestro, Gaga coronó el look con un broche de la flor de maga (la flor nacional de la isla) y joyas de Chopard. Este tributo visual conmovió a los fans, reafirmando el compromiso de la artista con la identidad cultural de sus compañeros de escenario.
Ricky Martin se sumó a la tendencia del "Cloud Dance" con un conjunto que destilaba elegancia contemporánea y frescura.
Ricky Martin: lujo silencioso y zapatillas de culto
Uno de los momentos más tensos y significativos del show ocurrió cuando Ricky Martin apareció en una escenografía que simulaba una plantación de bananas. Sobre una de las sillas icónicas del álbum de Bad Bunny, el artista de 54 años interpretó "Lo que le pasó a Hawaii". La canción funcionó como un manifiesto político directo sobre la historia de Puerto Rico y su compleja relación de dependencia con los Estados Unidos.
Con respecto a su vestimenta, Ricky Martin se sumó a la tendencia del "Cloud Dance" con un conjunto que destilaba elegancia contemporánea y frescura. El astro boricua demostró que la madurez estética pasa por líneas limpias y cortes perfectos. Sin embargo, lo que realmente capturó la atención de los especialistas en calzado fueron sus zapatillas: unas exclusivas Bottega Veneta Orbit.
Las zapatillas Orbit de la firma italiana que llevó el cantante, un diseño que sigue una estética de finales de los 90 o principios de los 2000 y que fusiona lo retro con toques futuristas y contemporáneos.
Estas piezas de lujo artesanal permitieron al cantante desplazarse con soltura sin perder la sofisticación que lo caracteriza. La elección de Bottega Veneta subraya la tendencia del "lujo silencioso" que domina las pasarelas globales en 2026: prendas de altísima calidad que no necesitan logotipos estridentes para destacar, priorizando la textura del cuero tejido y la ergonomía de vanguardia.
Este Super Bowl será recordado como el día en que la identidad se volvió canción y denuncia.
Un tsunami de emociones y cierre global
Tras el espectáculo, un emocionado Ricky Martin describió la experiencia como un "tsunami de emociones" en sus redes sociales. Agradeció profundamente a Benito y a Gaga por permitirle ser parte de una noche donde el orgullo boricua fue el gran protagonista. El encuentro de estas dos generaciones de ídolos puertorriqueños demostró que la música es un puente capaz de unir trayectorias consolidadas con los nuevos fenómenos de la industria.
En conclusión, este Super Bowl será recordado como el día en que la identidad se volvió canción y denuncia. La democratización de Bad Bunny con su traje de Zara y el lujo con propósito de Luar convivieron para contar la historia de una América diversa y resiliente. La moda y la música han demostrado ser, una vez más, herramientas poderosas para la reivindicación política y en esta ocasión, para la celebración de las raíces de todo un continente.