El Half-time Show del Super Bowl 2026 no fue solo un despliegue de hits; fue una declaración de principios estética. El gran protagonista de la noche, Bad Bunny, rompió los esquemas del lujo tradicional al elegir un diseño exclusivo de Zara. Este gesto, lejos de ser casual, fue acompañado por un emotivo agradecimiento del "Conejo Malo" a los trabajadores de la central de Arteixo, reivindicando el oficio detrás de la moda masiva.
































