Las polillas, esas pequeñas criaturas nocturnas que pueden convertirse en una molestia persistente en nuestros hogares, han llevado a generaciones a recurrir a la naftalina como el remedio clásico para mantenerlas a raya. Sin embargo, hoy en día, la conciencia ambiental y el deseo de evitar productos químicos tóxicos han llevado a una búsqueda de alternativas más naturales y amigables.



































