En la vorágine del día a día, muchos se acostumbran a repetir actividades y hábitos sin cuestionarse si realmente les aportan bienestar. Sin embargo, existen señales claras de que es momento de replantear el rumbo. Cuando la rutina deja de sostener y comienza a desgastar, el cuerpo y la mente envían advertencias que no conviene ignorar.





































