La sensación de tristeza, ansiedad o malestar que muchas personas experimentan los domingos por la tarde es más común de lo que se piensa. Popularmente conocida como “angustia de domingo”, este fenómeno no es simplemente un capricho emocional, sino que tiene raíces psicológicas, sociales y biológicas que afectan la manera en que se percibe la llegada de la semana laboral.

































