+ SECCIONES
El Litoral
BUSCAR
EL LITORAL
  • Todos los Títulos
  • Noticias
    • Área Metropolitana
    • Sucesos
    • Santa Fe Policiales
    • Política
    • Filtrado
    • Economía
    • Puerto Negocios
    • Dólar Hoy
    • Educación
    • Salud
    • Información General
    • Regionales
    • Internacionales
    • Opinión
    • Escenarios & Sociedad
    • Show
    • Contenido Patrocinado
  • Deportes
    • Actualidad Sabalera
    • Actualidad Tatengue
  • Necrológicas
  • Edición Impresa
  • Clasificados
  • Sitios
    • Mirador Provincial
    • Vivi Mejor
    • Notife
    • Sur 24
    • Revista Nosotros
    • Puerto Negocios
    • CyD Litoral
    • Educación SF
    • Norte 24
    • Campolitoral
  • Servicios
    • Clima
    • Agenda Cultural
  • Especiales
    • Portada
    • Arte
  • Multimedia
    • Galerías de Fotos
    • Videos
    • Webstories
    • Podcast
    • Radios en vivo
  • Institucional
    • Autores
    • Temas
    • Quienes Somos
    • Alianzas
    • Comercial EL

#HOY:

Maximiliano Pullaro
Juegos Suramericanos 2026
Colón
Unión

OPINIÓN

Reflexiones desde una perspectiva filosófica

Instagram y su perversa agenda de invisibilización

Los algoritmos de esta aplicación y red social ejercen un poder sutil pero efectivo, invisibilizando voces críticas y condicionando la aparición pública de los usuarios.

Instagram y su perversa agenda de invisibilizaciónInstagram y su perversa agenda de invisibilización

Viernes 9.1.2026
 13:38hs
Agregar El Litoral en
Agregar a tus medios preferidos en Google
Lisandro Prieto Femenía
Por: 
Lisandro Prieto Femenía

"Allí donde el derecho es suspendido, el poder se ejerce sin restricciones y la vida es reducida a nuda vida”

Giorgio Agamben

***

En nuestra reflexión precedente sobre este asunto, titulada “Instagram y su nefasto mecanismo de censura”, abordamos el problema de las plataformas digitales bajo la óptica de la economía de la atención y la consecuente privatización de la jurisdicción comunicativa, revelando las hipocresías operacionales del shadowbanning y el sistema de apelaciones opaco,

Ahora se hace imperativo trascender la descripción del fenómeno para analizar su dimensión ontológica y política.

La invisibilización algorítmica no puede interpretarse como una simple arbitrariedad técnica, sino que debemos abordarla como un dispositivo que, en términos de Michel Foucault, articula saberes, técnicas y prácticas que operan directamente sobre la vida social. Instagram se erige, así, en un ensamblaje técnico-político que produce efectos concretos sobre la existencia y la posibilidad de aparecer.

El poder que decide sobre la vida y la exposición pública ha transitado desde la esfera estatal hacia la lógica de los algoritmos. Esta modulación de la aparición, ejercida por una entidad privada (Meta), actualiza la tesis de Giorgio Agamben sobre la soberanía: el acto de censura no requiere de la fuerza explícita, sino de la sutil técnica.

Giorgio Agamben (83 años), filósofo italiano de renombre internacional, miembro de una familia veneciana de origen armenio. En su obra confluyen estudios literarios, lingüísticos, estéticos y políticos, bajo la determinación filosófica de investigar la presente situación metafísica en Occidente y su posible salida en las circunstancias actuales.

En sus palabras, “lo que el poder no quiere ver, lo hace invisible; no por la fuerza, sino por la técnica” (Agamben, 1998, p. 158). Así, la sustracción política se ejecuta mediante una desaparición suave que impide la presencia del disidente sin la necesidad de un acto formal. La contingencia del antagonismo político queda, de esta forma, reducida al frío cálculo de la visibilidad.

Ahora bien, es momento de hablar sin tapujos sobre la hipocresía de la “libertad” corporativa y la violencia invisible. Esta soberanía algorítmica se manifiesta con una hipocresía flagrante en las declaraciones de Meta.

Recientemente, las decisiones de Mark Zuckerberg de anunciar profundos cambios en la moderación de contenido e incluso la promesa del fin de la verificación de datos a principios de 2025, motivadas por la presión política y el llamado “efecto Trump”, se presentaron bajo la retórica de la “vuelta a la libertad de expresión”.

No obstante, esta proclamada liberalización, aparte de ser una mentira, hace la función de una peligrosa cortina de humo. Instagram mantiene, y de hecho intensifica, una censura estratégica y opaca sobre aquellos contenidos que desafían las narrativas o los intereses económicos de los anunciantes, los fondos de inversión y los grupos de poder afines a la mega compañía precitada.

En definitiva, queridos amigos, la libertad prometida es una falacia. Se trata, en rigor, de una libertad condicionada a la no injerencia en las agendas de sus financistas.

Mientras que supuestamente se eliminan las restricciones que incomodan a los actores políticos y mediáticos influyentes, se sostienen con puño de hierro las penalizaciones que silencian las críticas estructurales, las denuncias de abusos corporativos o las visualizaciones de cuerpos y discursos que no se ajustan a la estética y los parámetros del consumo.

La supuesta búsqueda de la verdad mediante fact-checkers es reemplazada por una política de conveniencia estratégica, donde la verdad se define por lo que maximiza el valor para el accionista, no por lo que edifica el debate público.

El aspecto más violento y perverso de esta censura es su carácter invisible e irrefutable. Es una violencia ejercida por la omisión, por el ocultamiento y el desinterés generalizado de usuarios que no se percatan del cierre sistemático de cuentas que no siguen la línea editorial de la agenda imperante.

La moderación algorítmica elimina contenido, restringe cuentas y penaliza la visibilidad sin que el usuario se encuentre ante una persona o una instancia racional con la cual dialogar. En pocas palabras, se le niega el derecho a la réplica y el derecho a la argumentación.

Evidentemente, estamos hablando del desmantelamiento del juicio y la indefensión dialógica, puesto que esta ausencia de interlocutor desmantela el principio del juicio dialógico que es fundacional para la justicia y para la política.

Al respecto, Immanuel Kant insistía en la centralidad de la deliberación y la reflexión para la facultad de juzgar, actividad que demanda una razón que se exponga públicamente. Concretamente, en su “Crítica del juicio” sostiene que “la facultad de juzgar en general es la de someter algo a reglas, es decir, la de distinguir si algo cae bajo una regla dada o no” (Kant, Crítica del juicio 2015, p. 69).

Instagram, al eliminar los mecanismos de verificación de datos- un hecho reportado por la prensa pero inverificable en el plano real-, abandona formalmente el esfuerzo por someter el contenido a una regla de verdad objetiva. La sanción deviene de un ejercicio puro de poder sin mediación epistemológica seria.

De este modo, el usuario se siente arrojado a un vacío: no hay nadie que responda a una consulta o reclamo, sino sólo un sistema todopoderoso e irresponsable que ejecuta sus sentencias. Esta experiencia genera una profunda sensación de indefensión existencial y tecnológica.

El sujeto queda a merced de una entidad inmaterial que no es digna de responder, que no puede ser interpelada ni persuadida, lo cual constituye una forma radical de violencia simbólica. A esta lógica se superpone un imperativo estético patético.

La sociedad de la transparencia, descrita por Byung-Chul Han, obsesionada con la positividad, expulsa lo distinto y lo negativo por ser diferente. La censura opera como un mecanismo de higiene visual: neutraliza aquello que perturba para mantener la ilusión de un feed homogéneo y feliz.

Seguidamente, es oportuno reflexionar sobre la penalización de la disidencia y la internalización del perverso dispositivo de exclusión. Es sobre el cuerpo donde este régimen de control se ejerce con mayor violencia. Judith Butler demostró que la precariedad de ciertos cuerpos es dependiente de su reconocimiento social.

Esta “limpieza” se alinea con la crítica de Theodor Adorno y Max Horkheimer a la industria cultural, donde la plataforma moldea las subjetividades, recompensando la performatividad adaptada y castigando duramente la disonancia. Lo que se penaliza, en definitiva, no es sólo el daño, sino la incomodidad que representa la crítica a la agenda de moda impuesta por un par de corporaciones deplorables.

Pues bien, en el entorno algorítmico, la visibilidad de corporalidades que se desvían de la norma- sean éstas envejecidas, racializadas o simplemente normales- resulta inherentemente frágil. Instagram funge como un curador moral que decide qué cuerpos son dignos de ser vistos, penalizando la disidencia corporal y restringiendo la imaginación de lo que puede ser la corporalidad pública.

La precitada “curaduría” plantea un dilema epistemológico interesante: al limitar la aparición de ciertas voces, la plataforma excluye marcos de sentido completos, definiendo los límites de lo concebible.

La pregunta de Gayatri Chakravorty Spivak por la posibilidad del subalterno de hablar adquiere una urgencia ineludible, pues la visibilidad condicionada por el algoritmo reproduce y amplifica las desventajas sociales preexistentes.

El alcance de este dispositivo es tan profundo que los intentos de regulación externa, aún siendo bienintencionados, colapsan ante la internalización del poder. El reciente “experimento social” en Australia, reportado por la prensa, donde se prohibió el acceso a las redes sociales a menores de dieciséis años, es una prueba empírica de esta dificultad.

El alcance de este dispositivo (algorítmico) es tan profundo que los intentos de regulación externa, aun siendo bienintencionados, colapsan ante la internalización del poder. Un reciente "experimento social" en Australia, donde se prohibió el acceso a las redes sociales a menores de dieciséis años, fue una prueba empírica de esta dificultad.

La ley, aunque diseñada para proteger a la población adolescente de los riesgos que acechan a su nuda vida (Agamben), confronta una realidad donde la tecnología ya es una segunda naturaleza.

La dificultad para "reconfigurar impulsos" mediante decretos, la inmediata adopción de VPNs, las mentiras sobre la edad y la simple migración a nuevas aplicaciones por parte de los jóvenes confirman una verdad más oscura: el dispositivo de control no es ya una aplicación externa, sino una estructura que co-constituye la subjetividad.

La performatividad exigida por el algoritmo es la gramática básica de la socialidad, y el poder de la plataforma es tan profundo que la ley llega, como bien se ha señalado, cuando “el caballo ya se desbocó”.

La resistencia ante este escenario debe ser, en palabras de Jacques Rancière, la irrupción de lo que no tiene lugar reclamando su espacio (“el lugar de los que no tienen lugar”). Sin embargo, la censura algorítmica neutraliza esta posibilidad al impedir que las voces disonantes capten la atención.

El usuario, que ha entrado en una suerte de contrato hobbesiano no negociado, acepta esta libertad vigilada a cambio de la pertenencia. La consecuencia es que la visibilidad, la condición fundamental de la existencia pública, queda reducida a un privilegio mercantil.

Como habrán podido apreciar, queridos lectores, el gobierno de la mirada que se ejerce en las plataformas como Instagram ha creado una nueva forma de despotismo suave, más efectivo por la sutileza de su operación y por el consentimiento de una masa estupidizada a la que, mientras la marea no los moje, nada les importa.

La desaparición de lo público no se debe aquí a un golpe de Estado, sino a una serie de decisiones técnicas y comerciales que redefinen la política misma.

La renuncia a la verificación de datos y la regulación errática de las políticas de contenido, dictadas por presiones políticas y económicas, no hacen sino certificar la fragilidad de nuestra esfera pública. La hipocresía de la libertad de expresión corporativa, sumada a la violencia de la moderación invisible, disuelve la posibilidad misma de un debate racional genuino y democrático.

Ahora bien, si la tecnología ha adquirido la potestad de invisibilizar a un sujeto sin recurrir a la fuerza bruta, ¿qué instituciones y procedimientos democráticos podemos idear para fiscalizar estas lógicas de control que definen hoy la frontera entre la existencia y la relegación?

¿Cómo puede el ciudadano contemporáneo recuperar la dignidad de la réplica y exigir transparencia a un poder que se comporta como una entidad todopoderosa e irresponsable?

¿Es posible rescatar la política de las manos del cálculo algorítmico, o estamos condenados a habitar una existencia mediada donde solo lo conveniente y lo rentable tiene derecho a la voz, dejando que el dispositivo reemplace la acción?

En conclusión, la censura en Instagram no es un fallo técnico aislado sino la manifestación de una nueva forma de gobierno de lo visible: una conjunción de técnicas algorítmicas, intereses económicos y normas estéticas que reconfiguran la política de la aparición. Si la desaparición de lo público se instala por vías suaves, la respuesta no puede ser meramente instrumental.

Hace falta pensar institucionalmente la rendición de cuentas, exigir transparencia y restaurar el juicio público como condición de la política. Pero también se impone una pregunta más inquietante: si la tecnología puede hacer desaparecer a alguien sin cerrar una puerta ni disparar un arma, ¿qué significa seguir creyendo en una esfera pública intacta?

¿Podrá la imaginación política renovarse para reivindicar el derecho a aparecer en un mundo gobernado por sensores, métricas y feeds, o quedaremos condenados a una democracia de visibilidad selectiva donde solo lo deseable y lo rentable tiene voz?

El autor es un docente, escritor y filósofo sanjuanino.

Referencias bibliográficas

  • Agamben, G. (1998). Homo sacer: el poder soberano y la nuda vida (S. S. M. trad.). Abada Editores.
  • Arendt, H. (1991). La condición humana. Paidós.
  • Butler, J. (2004). Vida precaria y el poder de la vulnerabilidad. En Precariedad y política (pp. 12–34). Editorial (versión española consultada).
  • Foucault, M. (1998). Historia de la sexualidad, vol. 1: La voluntad de saber. Siglo XXI Editores.
  • Han, B.-C. (2015). La expulsión de lo distinto (o La sociedad de la transparencia). Herder.
  • Horkheimer, M., & Adorno, T. W. (2006). La industria cultural: Iluminación como engaño de masas. Katz.
  • Kant, I. (2015). Crítica del juicio (R. R. Aramayo, trad.). Alianza Editorial. (Obra original publicada en 1790).
  • Rancière, J. (1995). La noche de los proletarios. Paidós.
  • Spivak, G. C. (1988). ¿Puede hablar el subalterno? En Marxismo y la interpretación de la cultura.

Referencias periodísticas

  • Infobae (2025, 7 enero). Meta pone fin a la verificación de datos y Zuckerberg promete la libertad de expresión en Instagram y Facebook. (Referencia al hecho de la eliminación de la verificación de datos).
  • La Nación (2025, 7 enero). Efecto Trump: Mark Zuckerberg anuncia cambios en la moderación de contenido de Instagram. (Referencia al hecho de los cambios en la moderación).
  • La Nación (2025, 10 diciembre). Redes solo desde los 16: empezó en Australia un inédito experimento social de resultados imprevisibles. (Referencia al hecho de la ley australiana y el experimento social).
Agregar El Litoral en
Agregar a tus medios preferidos en Google
Sobre el Autor
Lisandro Prieto Femenía
Por: 
Lisandro Prieto Femenía
|
Ver Perfil

#TEMAS:
Edición Impresa

Además tenés que leer:

  • Reflexiones desde una perspectiva filosófica Venezuela: la encrucijada entre el derecho a la vida y el imperio de la fuerza
  • Reflexiones desde una perspectiva filosófica Resistiendo a la obsolescencia de los afectos
  • Reflexiones desde una perspectiva filosófica Brújulas sin cielo en un mundo de lobos: manual de resistencia para el 2026
  • Reflexiones desde una perspectiva filosófica El desafío ontológico de la Natividad a la razón posmoderna
Tenes que saber
Horóscopo de hoy para Tauro: 21 de septiembre de 2026
Horóscopo de hoy para Aries: 21 de septiembre de 2026
Cortes de luz programados para este lunes en Santa Fe
Divorcio o separación… ¿cómo afecta a los hijos?
De cuánto es el millonario pozo acumulado para el próximo sorteo del Quini 6

LO MÁS VISTO

Colón recuperó el fútbol en Santa Fe: venció 3 a 0 a Los Andes y cortó la racha negativa

1

Colón recuperó el fútbol en Santa Fe: venció 3 a 0 a Los Andes y cortó la racha negativa

2

Detuvieron a un hombre por robar en la casa de un futbolista de Unión

3

Un feroz granizo golpeó a Córdoba capital

4

Cómo quedó el medallero de los Suramericanos 2026 tras la actividad del sábado

5

Diez años de cárcel para el ladrón que asaltó y apuñaló a Hugo; el verdulero de barrio Guadalupe

Te puede interesar

  • Horóscopo de hoy para Libra: 21 de septiembre de 2026
  • Horóscopo de hoy para Virgo: 21 de septiembre de 2026
  • Horóscopo de hoy para Leo: 21 de septiembre de 2026
  • Horóscopo de hoy para Cáncer: 21 de septiembre de 2026
  • Horóscopo de hoy para Géminis: 21 de septiembre de 2026
  • Horóscopo de hoy para Tauro: 21 de septiembre de 2026
  • Horóscopo de hoy para Aries: 21 de septiembre de 2026
  • Cortes de luz programados para este lunes en Santa Fe

Política

La política en foco Tras 25 años de unicameralidad, Córdoba revisa su experiencia
Masiva convocatoria Pullaro destacó el impacto de los Juegos Suramericanos en Santa Fe
Auditoría bajo investigación Detectaron una diferencia de $158.717 millones en las cuentas de la ex Andis
En Santa Fe Una ley busca proteger la salud mental en los ámbitos laborales
De legado y otras yerbas Santa Fe vuelve a posicionarse como escenario ideal para eventos deportivos

Área Metropolitana

Domingo inestable Tormenta en Santa Fe: cuánto llovió y cómo estará el tiempo este lunes
Clima Santa Fe tendrá un domingo caluroso con alerta naranja por tormentas fuertes
¿Le ganan a la inflación? Fijaron los haberes de los jubilados municipales en Santa Fe hasta diciembre de 2026: cómo quedaron
Prórroga de la inscripción Taxis y remises: municipio alienta a obtener una licencia a choferes de apps y a público general
La ciudad se mueve distinto La primera semana de los Suramericanos dejó una nueva postal de Santa Fe

Sucesos

Este domingo Rosario: un joven murió tras ser apuñalado durante una pelea familiar
Santa Fe Detuvieron a un hombre por robar en la casa de un futbolista de Unión
Judiciales Prisión preventiva para un joven investigado por el homicidio de Emmanuel Mendoza
Santa Fe Diez años de cárcel para el ladrón que asaltó y apuñaló a Hugo; el verdulero de barrio Guadalupe
Santo Tomé Dos aprehendidos tras una persecución por presunto robo de cables

Información General

Horóscopo del día Horóscopo de hoy para Piscis: 21 de septiembre de 2026
Horóscopo del día Horóscopo de hoy para Acuario: 21 de septiembre de 2026
Horóscopo del día Horóscopo de hoy para Capricornio: 21 de septiembre de 2026
Horóscopo del día Horóscopo de hoy para Sagitario: 21 de septiembre de 2026
Horóscopo del día Horóscopo de hoy para Escorpio: 21 de septiembre de 2026
El Litoral
  • Campolitoral
  • Revista Nosotros
  • Clasificados
  • CYD Litoral
  • Podcasts
  • Mirador Provincial
  • Viví Mejor
  • Puerto Negocios
  • Notife
  • Educacion SF
Hemeroteca Digital (1930-1979) - Receptorías de avisos - Administración y Publicidad - Elementos institucionales - Opcionales con El Litoral - MediaKit
El Litoral es miembro de:
adepa.org.ariab.comadira.org.ar
afip.gob.ar