Releyendo un artículo, escrito hace algunos años, encuentro que la periodicidad de nuestros errores nos pone en callejones mal iluminados, de donde resulta difícil escapar, no hay salida. Ni por arriba es posible. En Argentina vivir es repetirse. Uff. Varias esdrújulas acompañan al periodismo, una de ellas escepticismo. El periodista es escéptico, también cínico y nunca es un cómodo que regurgita. Eso es otra clase de persona y de oficio.






























