El campo y la agroindustria ocupan un rol central en la economía argentina. Tanto es así, que hace dos décadas se recurrió de modo extraordinario a este sector para asistir al estado nacional en un momento puntual como fue la crisis de 2001. Desde entonces están vigentes, una vez más, estos derechos de exportación, conocidos como retenciones, que gravan la venta al exterior de productos agrícolas.


































