En el país de la educación pública, libre y gratuita, lo que parece importante y "nunca se corta" es la crisis argentina. Esa crisis, permanente, hoy en día nos ha llevado a tocar fondo. No tenemos presupuesto y, lógicamente, comienzan los reclamos de quienes "administran" esta clase de crisis y se mueven a sus anchas: los gremios. Son los mismos que nunca van a traer una solución a ningún conflicto y -muy por el contrario- seguramente lo van a agravar. En dicho contexto, la falta de definición de los poderes Ejecutivo y Legislativo es notoria. No tienen solución y no se animan a tomar las medidas acordes con una crisis generada por los gobiernos de los últimos cuarenta años (por citar una fecha aproximada).



































