En abril de 1982, la Junta Militar jugó su última carta en las Islas Malvinas para escapar del abismo. Perdió la guerra, el poder y la poca legitimidad que le quedaba. Para Carl von Clausewitz: “la guerra es la continuación de la política por otros medios”. La orden de invadir las islas para intentar recuperarlas por la fuerza fue política, no militar.


































