La última vez que les escribí me despedí por este año, con la idea de que no habría más columnas hasta 2024. ¡Me equivoqué! Luego me quedé pensando en esta especie de tropiezo inintencional –o, como diría el Chavo, "sin querer queriendo"– por haber mirado mal el calendario (¿haber visto lo que yo quería ver?) y me reí un poco de mí mismo. En estos días, en diferentes conversaciones ocasionales, amigos, pacientes, conocidos, me desearon un feliz fin de año y surgió la pregunta por la expectativa para lo que viene. Y en todos los casos me encontré diciendo: "Lo único que quiero es que termine, con esto ya está bien".

































