Principios de octubre. Jueves. Me levanto temprano. Reviso el celular para ver las novedades del día. Hay un mensaje de la escuela de mi hija, avisando que no hay agua debido a un corte de energía prolongado y no es posible dictar clases en esas condiciones. También registro un archivo de audio de una docente. Espero que descargue porque tengo curiosidad. En el bosque, mi señal es débil y esto puede demorar, así que activo el fuego de la estufa rusa y pongo la pava en la cocina. El termómetro del comedor marca 16,6°. No está nada mal… las mañanas son frescas en El Bolsón y mi casa tiene una tibieza que reconforta.



































