Con el propósito de darle el impulso que aún le falta a Vaca Muerta, el Gobierno Argentino lanzó el Plan Gas 4 con el objetivo de asegurar inversiones en producción de gas natural. Apunta a revertir una tendencia cuyo final es previsible. Es que luego de un pico de producción cercano a 140 Millones de m3/día, la Argentina ingresó en curva decreciente hasta llegar a menos de 100 Millones m3/día. Se dijo por entonces que ese menor volumen obedece, fundamentalmente, a la falta de perspectivas futuras, que demoró decisiones de inversión en el sector. Algo ocurrió porque hoy, por ejemplo, los estacioneros de GNC están en alerta ante el inminente vencimiento de la prórroga dispuesta por la Secretaría de Energía para que Ieasa siga proveyendo a las bocas de carga de GNC hasta el 30 de abril. La pregunta sin respuesta es ¿qué ocurrirá cuando las estaciones de servicio de ese rubro deban cumplir el nuevo esquema que propone el Plan Gas, ya no a través del servicio completo, sino mediante la compra del fluido a productores o comercializadores a precios de mercado, contratos que nadie les ofrece porque todas las partes especulan?. Así, el interior argentino tendrá serias dificultades para atender la demanda actual. Como ocurre generalmente en el país, a río revuelto…


































