"El general San Martín jamás derramará la sangre de sus compatriotas, y sólo desenvainará la espada contra los enemigos de la independencia de Sud América". La frase es del mismo Libertador, y fue escrita desde Valparaíso en julio de 1820, en plena ebullición de las guerras civiles rioplatenses, en momentos en que se encontraba preparando su expedición al Perú.



































