Equivocado, alguien puede pretender que todo esté bien cuadriculado para que así todo cuadre bien, pero lo cuadriculado es solo una obsesión. Había tres adolescentes sentados en un contexto cuadriculado, y esta presencia humana, es decir, la realidad, es precisamente lo que descuadra todo el cuadriculado. La pretensión de que todo cuadre es entonces ingenua porque la realidad descuadra toda obsesión.



































