A los dos meses de edad, con razonable puntualidad, a los bebés argentinos y santafesinos en particular se les ponen las vacunas de los dos meses. Pueden sentirse orgullosos, puesto que las mismas vacunas reciben los bebés de los países más avanzados del mundo. Se trata de un conjunto de vacunas que ofrecen una primera dosis de protección contra enfermedades de triste recuerdo, que queremos olvidar, que tenemos tendencia a olvidar, pero que no hay que olvidar: la parálisis infantil, la difteria, el tétanos, la meningitis, etc.



































