+ SECCIONES
El Litoral
BUSCAR
EL LITORAL
  • Todos los Títulos
  • Área Metropolitana
  • Sucesos
    • Santa Fe Policiales
  • Deportes
  • Política
    • Filtrado
  • Economia
    • Puerto negocios
    • Dolar Hoy
  • Educación
  • Salud
  • Información General
  • Clima
  • Regionales
  • Campolitoral
  • Internacionales
  • Actualidad Sabalera
  • Actualidad Tatengue
  • Arte
  • Necrológicas
  • Edición Impresa
  • Especiales
  • Contenido Patrocinado
  • Clasificados
  • Agenda Cultural
  • Podcast
  • Servicios
  • Radios en vivo
  • Sitios
    • Mirador Provincial
    • Vivi Mejor
    • Notife
    • Sur 24
    • Revista Nosotros
    • Puerto Negocios
    • CyD Litoral
    • Educación SF
    • Norte 24
  • Escenarios & Sociedad
    • Show
  • Videos
  • Multimedia
    • Galerías de Fotos
    • Videos
    • Webstories
  • Opinión
  • Quienes Somos
  • Autores
  • Temas
  • Alianzas
  • Comercial EL

#HOY:

San Cristóbal
Maximiliano Pullaro
Javier Milei
Colón
Unión

OPINIÓN

Peisadilla de Viernes

Cuando el insulto es ley

Cuando el insulto es leyCuando el insulto es ley

Viernes 4.7.2025
 3:05
Seguinos en
Nicolás Peisojovich
Por: 
Nicolás Peisojovich
"Cuando el debate está perdido, la difamación se convierte en el arma del perdedor” - Sócrates

En el siglo pasado, por más arcaico que suene, las palabras, la retórica y el discurso en la política servían para convencer, emocionar o, en el peor de los casos, mentir con cierta elegancia y pícara astucia. El discurso político se medía en la calidad del uso de la palabra y tenía un contrato tácito con la elegancia, el saber y el nivel cultural del diciente; ahora, solo es un posteo, y en ese posteo, el que calla, otorga "likes". Tan lejana época fue el siglo pasado, que en retrospectiva un insulto era una rareza parlamentaria que se registraba en las actas como "exabrupto", pero ahora, es trending topic. En nuestra cuarentona nueva democracia, las palabras en este último tiempo ya no se usan para construir, se usan para destruir, y en esa cruel narrativa lo que se intenta es arrasar moralmente al otro. La lengua como arma de destrucción masiva es la nueva violencia oral organizada y viralizada.

Desde su intrincado laberinto emocional, irrefrenable lengua suelta y exento de filtros morales y zaranda ética, Javier Milei descubrió -en su devenir presidencial- que el insulto es más efectivo que el argumento, y que para ganar una discusión no hace falta siquiera tener razón, sino hablar más fuerte, putear más creativamente y estigmatizar al otro con un sobrenombre soez y procaz. A esta altura se le puede adjudicar que es el hacedor de una inédita proeza: convertir la violencia verbal en política de Estado. Pero independientemente de la brutalidad de sus dichos, es la coreografía organizada de una maquinaria discursiva que combina la descalificación, la agresión y el sarcasmo histriónico y sistematizado.

No existe la improvisación. Cada "basura K" que profiere el presidente; cada "zurdito de mierda", "periodista ensobrado", "empresaurio", "mandril", o cualquiera de las formas y apodos que endilga contra algunas personas (llamándoles "Boboloff" o "Luli Depósito") o sus dichos contra organizaciones políticas (etiquetándolas como "Juntos por el cargo", la "Camporonga", la "Coalición Cínica" y cientos de expresiones por el estilo), están ahí para desacreditar y denigrar al otro. Él lo sabe y lo aplica. Él sabe su libreto a la perfección, marca al enemigo, señala con la lengua para habilitar el linchamiento virtual de sus ejércitos disciplinarios de redes, pero con el eco cómplice de sus medios adláteres. La palabra como garrote es una forma (nueva) de hacer política, pero la sociedad toda y nuestros representantes aun más que otros, deberían entender que quien las dice desempeña un rol y una jerarquía que lo ponen en un lugar y en una situación privilegiada ante todos los demás actores de la sociedad.

Cuando un presidente habla, independientemente desde el lugar donde lo hace, debería saber que su responsabilidad comunicacional es mucho más transcendente y mayor relevancia para sus presididos que un referente tomando la palabra en una vecinal, que un directivo en una reunión de directorio o como un dirigente de un club de barrio. La moral es una, pero hablemos de la doble moral. En toda esta puesta en escena esquizoide, los abanderados de la libertad ejercen censura por saturación, ya que toda voz opositora, de periodismo crítico, o pensamiento contradictorio a su razonamiento, es traición; por el mismo camino, cualquier opinión antagónica es directamente proporcional a una conspiración de tintes bíblicos. Abundan los ejemplos, pero lo increíble es la complicidad del silencio, ya que el ataque verbal en este contexto se transforma en una política de Estado no solamente por decreto, sino que aliada del silencio, también por abandono.

Lo más grave no es solo la agresión cotidiana al periodismo o a la oposición. Hace muchísimo ruido, repito, el silencio y la complicidad de los organismos y las estructuras que, en teoría, deberían proteger los límites democráticos del discurso público. Por eso preocupa la falta de reacción y de compromiso con aquel que es agraviado de manera metódica y repetitiva, a más no poder, por la multiplicación del mensaje a través de las redes asalariadas del gobierno. El oficialismo, mediante el uso y abuso de poder, ha convertido la agresión en una bandera, mientras la oposición, atada a sus propias internas, temores y miserias (sumado a una cero autocrítica), se limita a tuitear indignaciones tibias. Como si las palabras no mataran. Como si el lenguaje no construyera realidades.

No se puede analizar este fenómeno sin entender el monstruo comunicacional que Milei y su entorno han construido. No es solo él. Son los trolls organizados, los influencers pagos, los bots coordinados y esa legión de fanáticos digitales que operan desde cuentas anónimas o con nombres de personajes de anime. Estas redes de difusión han sido diseñadas para instalar tendencias, perseguir periodistas, políticos y artistas opositores y como fin último amplificar mensajes presidenciales. El gobierno incrementó en un 300 por ciento el gasto en pauta digital segmentada en redes, fondos oficiales a difundir memes, campañas de desprestigio contra opositores y periodistas con videos hechos con IA que bordean el mal gusto y que ya están empezando a tener ruido en los grandes medios internacionales.

Lo que causa curiosidad y hasta cierto malestar, es que mientras Milei denuncia "ensobrados" en el periodismo de los medios tradicionales, su gobierno destina partidas multimillonarias a influencers que difunden fake news, infamias y discursos de odio. Todo con la complicidad de plataformas como X (ex Twitter) y TikTok. El insulto garpa… Pero no se trata solo de formas. Signos de nuestros tiempos de redes sociales, la precarización del lenguaje termina decantando en la precarización de la política. Cuando el debate es reemplazado por el insulto y la descalificación, limita la libertad de pensar distinto. Es un "viva la pepa" para el escrache, la amenaza, la intimidación, eso sí, solo si eso sale desde el oficialismo, si es al revés, "meta palo y a la bolsa". Gana quien grita más fuerte y desde la tribuna (virtual) más grande. "O pensás como yo, o te hundo".

Nuestra Argentina está peligrosamente al borde del abismo. Porque cuando el Estado que odian se convierte en el principal emisor de mensajes violentos, y los medios e instituciones callan, el mensaje llega claro: todo vale. Y se sabe, cuando todo vale, nada realmente tiene valor. "El lenguaje político está diseñado para que las mentiras suenen verdaderas y el asesinato respetable" , había dicho George Orwell en su ensayo "Política y el lenguaje inglés", en 1946. Aquí en Argentina, en 2025, siempre vamos un poco más allá: se está logrando que el insulto y la humillación sean considerados como si fueran una característica colorida, casi una virtud presidencial... y la denostación e injuria públicas, un deporte nacional libertario.

Pero la culpa no es solamente de quién a hecho del agravio y la ofensa como una forma de hacer gobierno, pues queridos amigos, una vez más, el saber popular se respalda en una vieja frase: "el que calla otorga". Por eso la culpa también es de los que callan, de aquellos que terminan sumándose con su mutismo. Y gran culpa tienen los medios que amplifican, desde la curiosidad, la posible gracia de ese outsider devenido presidente. Gran parte (de la culpa) también está en las oposiciones tibias y desapasionadas de los funcionarios que prefieren sobrevivir a la diaria mirando para otro lado. La violencia verbal en política no es nueva, pero ahora es sistemática, organizada, institucionalizada y validada por el poder. Y esto es muy grave, porque cuando la palabra deja de servir para construir y funciona solo para destruir al otro, la democracia y la libertad se vuelven difusas. ¡Viva la libertad caramba!

WhatsApp | Suscribite al canal

Seguinos en
Sobre el Autor
Nicolás Peisojovich
Por: 
Nicolás Peisojovich
|
Ver Perfil

#TEMAS:
Edición Impresa
Javier Milei

Además tenés que leer:

  • Peisadilla de Viernes "Al gran pueblo argentino… ¿Salud?"
  • Peisadilla de viernes "Haberse Papam; no Habemus Ficha Limpia"
TENES QUE SABER
El Gobierno remitió más de 50 pliegos para cubrir cargos judiciales
Colapinto trae la Fórmula 1 a Buenos Aires en un show histórico en Palermo
San Cristóbal: qué arma usó, cómo la llevó a la escuela y qué dijo el fiscal regional sobre otros involucrados
Fijan para mitad de año un nuevo juicio por jurado por un intento de femicidio en Alto Verde
Qué pasó con el avión privado que fue demorado en el aeropuerto de Sauce Viejo

Te puede interesar:


  • Se detectó un caso de dengue en el departamento San Cristóbal de Santa Fe
  • El senador Oscar Dolzani informó gestiones para mejorar la seguridad urbana y rural
  • Venado Tuerto pone en marcha un registro de hogares de tránsito para mascotas
  • Así cerró el dólar en los bancos argentinos este martes 31 de marzo
  • Isla de Jark: el punto clave que Estados Unidos busca controlar para frenar a Irán
  • El Gobierno remitió más de 50 pliegos para cubrir cargos judiciales
  • Colapinto trae la Fórmula 1 a Buenos Aires en un show histórico en Palermo
  • San Cristóbal: qué arma usó, cómo la llevó a la escuela y qué dijo el fiscal regional sobre otros involucrados

Política

Las ciudades defienden su espacio fiscal Fuerte reclamo por recursos de los intendentes a la administración Milei
Reporte a nivel nacional Se detectó un caso de dengue en el departamento San Cristóbal de Santa Fe
Los debe votar el Senado El Gobierno remitió más de 50 pliegos para cubrir cargos judiciales
Luego de la tragedia Pullaro: “Tenemos que cuidar mucho a la comunidad de San Cristóbal”
Preparativos para el congreso partidario de abril Un sector del socialismo reafirmó la vigencia de Unidos y respaldó a Pullaro

Área Metropolitana

Fin de semana largo Agenda completa de Semana Santa en Santa Fe: qué actividades habrá
Comienza a funcionar el 6 de abril Paso a paso: cómo descargar y usar el nuevo SEOM de la ciudad de Santa Fe
Derivado al Alassia Habló la tía del menor baleado en San Cristóbal: cómo está y qué contó
Santa Fe ciudad El municipio lanzó el nuevo SEOM: comienza a operar el 6 de abril
Martes 31 de marzo de 2026 El tránsito en la provincia de Santa Fe; la información minuto a minuto

Sucesos

Tragedia en San Cristóbal “El silencio es ruidoso… y en ese ruido puede gestarse lo peor”
Tribunales de Santa Fe Fijan para mitad de año un nuevo juicio por jurado por un intento de femicidio en Alto Verde
Ahogamiento Murió el bebé que había caído adentro de un balde con agua en Alto Verde
Violencia escolar Mar del Plata: una pelea por un banco terminó con un alumno internado y otro expulsado
Desde una moto Mataron a balazos a un hombre en la zona oeste de Rosario

Información General

Misterio resuelto Qué pasó con el avión privado que fue demorado en el aeropuerto de Sauce Viejo
Aniversario AMUR cumple medio siglo y proyecta nuevas inversiones en salud
Seguridad social ANSES: calendario de pagos de abril con aumento y bono para jubilados y pensionados
Astronomía Qué es la Luna Rosa y cuándo se podrá ver en abril 2026
La ANMaC cerró la sede y no atiende el teléfono En Santa Fe no hay dónde entregar un arma de forma voluntaria
El Litoral
  • Campolitoral
  • Revista Nosotros
  • Clasificados
  • CYD Litoral
  • Podcasts
  • Mirador Provincial
  • Viví Mejor
  • Puerto Negocios
  • Notife
  • Educacion SF
Hemeroteca Digital (1930-1979) - Receptorías de avisos - Administración y Publicidad - Elementos institucionales - Opcionales con El Litoral - MediaKit
El Litoral es miembro de:
adepa.org.ariab.comadira.org.ar
afip.gob.ar