Por todos los medios posibles, el Congreso de la Nación debe oponerse a que el presidente Javier Milei gobierne por decreto. Y hay que evitar también que una vez sancionada una ley no pueda anularse por un simple decreto. Con el pretexto del superávit fiscal, Milei pretende desmantelar todo el sistema científico tecnológico por mandato de Israel y del gobierno de Estados Unidos, que no ve con buenos ojos el desarrollo tecnológico argentino por varias razones.



































