No cerró el discurso con su acostumbrado saludo de "Viva la libertad, carajo" a viva voz. Para el balance de su primer año de gestión por cadena nacional, el presidente Javier Milei prefirió un tono calmo, sin acentos exagerados ni sus habituales giros irónicos. Esta vez no hubo improvisación ni salidas del libreto que leyó a lo largo de 36 minutos, en los que estuvo rodeado de su gabinete, con su hermana y secretaria General de la Presidencia a su lado. A la hora de los agradecimientos, Karina Milei fue merecedora de un párrafo especial.


































