En colaboraciones anteriores me he referido a las instancias del proceso de escritura, como la inspiración, las lecturas previas de diferentes estilos, épocas y escritores, el respeto por el lector y la propuesta de viajar con la imaginación.
El narrador busca provocar reflexión en el lector, integrando estética y crítica, mientras explora la libertad de expresión en la literatura contemporánea.

En colaboraciones anteriores me he referido a las instancias del proceso de escritura, como la inspiración, las lecturas previas de diferentes estilos, épocas y escritores, el respeto por el lector y la propuesta de viajar con la imaginación.
En esta ocasión planteo la intención del narrador, la elección de las temáticas abordadas y la discusión sobre la búsqueda del sentido estético y crítico, así como lograr la interacción entre el emisor, el mensaje y el receptor.
¿Qué mensajes quiero enviar? ¿Qué pretendo al hacer reflexionar al lector? Si bien hubo diferentes corrientes para definir a la literatura como juego, compromiso, evasión o catarsis, sintonía espiritual, supervivencia o trascendencia, en la literatura contemporánea, el motor que es la palabra las engloba a todas; se ha abandonado la rigidez de las taxonomías.
En el oficio de escribir habrá que considerar el influjo de los acontecimientos, la realidad cultural y sus contextos, los límites de un tema, los propios mitos, así como la libertad de expresión ("El oficio de poeta", Césare Pavese).
Por tanto, me inclino por una literatura comprometida que permita analizar responsablemente la realidad y así criticarlas y/o generar diferentes alternativas de cambio. La intención es provocar la reflexión del lector, haya o no sintonía emocional-racional con el escritor.
¿Qué sería del mensaje enviado si no logra conmover, aunque sea en su mínima expresión, la dialéctica del pensamiento? Sin presumir, y solo a modo ilustrativo, presento fragmentos de algunas de mis obras:
"Sumergida en el barro y pisando los charcos que anegan la calle, camina y busca… Merodea entre casuchas abigarradas que, sin alinearse, se apropian de las callejuelas… los chicos chapotean en el lodo, rodando cubiertas, empujando un carro… Se elevan columnas difusas del humo de la quema y de las chimeneas de chapa que se confunden con la neblina… Por los pasadizos se dejan oír alaridos lacerantes y clamores de dolor"
(De "Un hombre traslúcido de ropaje oscuro", cuento finalista de V Antología Ediciones Ruinas Circulares).
"Piedra burda y torpe que se desbarranca hasta partirse/ y es geoda brillante de las eras./ Piedra redonda acanalada, atada a los tientos de la historia, que bolea las patas de los caballos cimarrones./ Piedra de los condenados/ que desaparecen en el fondo de las aguas/ Piedra de los incas, abajo/Piedra de la gesta evangelizadora, encima (...)"
"Oro de la ciudad perdida en los antebrazos de las presidentas y en el anular de las prometidas/ Piedra de los vándalos sobre el puente/ que triza los parabrisas/ Piedra partida, raspador y punta de flecha/ Piedra filosofal que estrella el pensamiento y las conjeturas/ (…) Hasta hoy, la eternidad./ Ahora ha caído el último grano de arena/de mi sandalia agujereada"
(Fragmentos de un largo poema publicado en Letras del Face, 2014, Editorial Dunken)
"Corrió hasta el final del muelle. De reojo, vio que lo perseguían esos tipos de los sueños malvados, y los otros. Se hizo un bollito. Pasaron volando sobre su espalda para caer al lago, donde no hacés pie. Lo malo es que desaparecieron las utopías"
(Publicado en "Te cuento en breve", Cultural La Rueca, concurso literario 2025).
"Los chillidos de las aves nocturnas y otro, más agudo, parten la piedra que ahora rueda por el despeñadero. Un gélido viento rozando la madrugada y dos nubes negras, anticipan la premonición.
Esa chiquilla tiene que ser nuestra, compadre, alcanzó a oír, mientras asciende en zig-zag por la barranca…
Dos bultos entre el ramaje y un puñal, brillan iluminados por un pedacito de luna…Como en tiempos inmemoriales, el canto rodado sigue deslizándose. Un cuerpo inerte y las prendas ensangrentadas sirven como testimonio… Abajo, ya comienza la faena del puerto fluvial".
(Publicado en "Palabras en vuelo", Antología sin fronteras, 2019)




