Novela breve en forma de capricho (capriccio), "La princesa Brambilla", de Ernst Theodor Amadeus Hoffmann (1776-1822), traducida por Carmen Gauger, combina elementos del carnaval romano, el teatro de máscaras y la fabulación fantástica. Escrita en 1820 e inspirada en los grabados Balli di Sfessania de Jacques Callot, la obra narra la deriva identitaria de Giglio Fava, un actor en busca de reconocimiento, y de Giacinta, una modista cuya fantasía amorosa se activa al probarse un vestido real. Ambos son arrastrados por episodios donde realidad, ilusión y representación se confunden. Personajes como la princesa Brambilla, el príncipe Cornelio o el charlatán Celionati funcionan como figuras móviles de un sistema alegórico que desestabiliza toda certidumbre perceptiva.


































