Según el Modelo Social de la Discapacidad, se considera que una persona tiene discapacidad cuando existen barreras que impiden su participación en la sociedad en igualdad de condiciones. Es decir, la causa de la discapacidad no es inherente a la persona, sino que se encuentra en las limitaciones sociales para considerar sus necesidades y prestar servicios apropiados. Estas barreras a la inclusión tienen como consecuencia la vulneración de derechos de niñas, niños y adolescentes con discapacidad.
































