+ SECCIONES
El Litoral
BUSCAR
EL LITORAL
  • Todos los Títulos
  • Noticias
    • Área Metropolitana
    • Sucesos
    • Santa Fe Policiales
    • Política
    • Filtrado
    • Economía
    • Puerto Negocios
    • Dólar Hoy
    • Educación
    • Salud
    • Información General
    • Regionales
    • Internacionales
    • Opinión
    • Escenarios & Sociedad
    • Show
  • Deportes
    • Actualidad Sabalera
    • Actualidad Tatengue
  • Necrológicas
  • Edición Impresa
  • Clasificados
  • Contenido Patrocinado
  • Sitios
    • Mirador Provincial
    • Vivi Mejor
    • Notife
    • Sur 24
    • Revista Nosotros
    • Puerto Negocios
    • CyD Litoral
    • Educación SF
    • Norte 24
    • Campolitoral
  • Servicios
    • Clima
    • Agenda Cultural
  • Especiales
    • Portada
    • Arte
  • Multimedia
    • Galerías de Fotos
    • Videos
    • Webstories
    • Podcast
    • Radios en vivo
  • Autores
  • Quienes Somos
  • Temas
  • Alianzas
  • Comercial EL

#HOY:

Javier Milei
Maximiliano Pullaro
Colón
Unión

OPINIÓN

Reflexiones desde una perspectiva filosófica

Donde la ley se ausenta, la soberanía se desvanece

La violencia en favelas de Río no es un hecho aislado, sino un síntoma de la retirada estatal y la ocupación de mafias que imponen su propio orden.

Donde la ley se ausenta, la soberanía se desvaneceDonde la ley se ausenta, la soberanía se desvanece

Jueves 6.11.2025
 12:22hs
Agregar El Litoral en
Agregar a tus medios preferidos en Google
Lisandro Prieto Femenía
Por: 
Lisandro Prieto Femenía

"Donde la ley se ausenta, la vida cae en la mera supervivencia; la soberanía que no protege se convierte en pura coacción"

Giorgio Agamben

La reciente masacre en las favelas de Río de Janeiro, fenómeno crónico de violencia que ha marcado récords de letalidad en la última década, no debe interpretarse como un hecho criminal aislado, sino como un síntoma revelador de una falla política estructural.

Este fenómeno violento crónico al que hacemos referencia puede ser ilustrado con los operativos recientes en las favelas Alemao y Penha, que dejaron más de ciento veinte muertos, pero también con la operación de Jacarezinho en 2021 (con 28 fallecidos). Todo ello en el contexto de una ciudad que registró aproximadamente 758 muertes por disparos en enfrentamientos armados solo en el año 2024.

El problema central es el repliegue intencional del Estado de territorios enteros y la subsecuente colonización de esos vacíos por mafias ligadas al narcotráfico que dispensan “orden” cuando la institucionalidad lo deniega.

El Comando Vermelho es la mayor organización criminal de Brasil: narcotráfico, extorsión, robo, secuestro y sicariato.

Que quede claro, no es solo la violencia homicida lo que exige una explicación profunda, sino la lógica mediante la cual vastas porciones de la ciudad se convierten en espacios de excepción donde la ley ordinaria se suspende, y donde la autoridad estatal reaparece en estos sitios de manera intermitente y desbocada en episodios de fuerza extrema que no se pueden naturalizar.

Podemos comenzar el análisis revisando la tradición del contrato social. Thomas Hobbes nos recuerda que el pacto político funda su derecho a existir en la capacidad del soberano para garantizar la seguridad. Si el Leviatán claudica en esta tarea, el contrato político se resquebraja: el habitante de la favela vive en una geografía donde este pacto ha sido sistemáticamente ignorado.

Hobbes lo articula sin ambages en su majestuosa obra “El Leviatán” al expresar que “la obligación de los súbditos con respecto al soberano se comprende que no ha de durar ni más ni menos de lo que dure el poder mediante el cual tiene la capacidad para protegerlos”.

Por su parte, Max Weber acuñó el criterio definitorio del Estado moderno, mediante la figura del monopolio de la fuerza legítima. La constatación de que los grupos armados ejercen control territorial y funciones administrativas revela una corrosión tangible de esta condición.

Sin embargo, la invocación de este monopolio perdido es insuficiente, en tanto que debemos interrogar la forma concreta en que el poder se reproduce: la favela no es un vacío legal, sino un tejido completo de necesidades insatisfechas y humillaciones cotidianas.

Para entender la experiencia producida por la alternancia de abandono y tragedia, Giorgio Agamben ofrece un concepto clave: el “estado de excepción”. En estos espacios, la norma es suspendida, y la vida queda expuesta a la gestión directa del riesgo, despojada de protecciones constitucionales.

La práctica consistente en ingresar por arranques de violencia masiva - operativos concebidos como actos de soberanía que suspenden las garantías- transforma a la población en lo que Agamben denominaría “nuda vida”, es decir, existencias cuya administración se realiza sin mediaciones jurídicas protectoras.

El precitado autor profundiza la tesis en “Estado de excepción”, indicando que “el estado de excepción no es, por consiguiente, el dictatus de un tirano que actúa contra el derecho, sino un espacio anómico en el que la ley se suspende, permaneciendo sin embargo válida, y el soberano tiene la posibilidad de disponer de ella de múltiples formas”.

La consecuencia de esta brutalidad es, paradójicamente, una demostración de fuerza y una profunda erosión de legitimidad. La fuerza bruta no restituye la autoridad moral y política que el Estado precisa para gobernar, sino que la aniquila. En otras palabras: el mismo Estado que liberó esos territorios para las mafias, por lucrar con ellas, luego actúa de matón contra sus socios retobados.

La policía militar ingresó a las favelas provista de unas 100 órdenes de arresto contra el Comando Vermelho.

Violencia estatal

Hannah Arendt lo clarifica al diferenciar el poder de la violencia: el primero emana del consentimiento colectivo, mientras que la segunda es simple instrumentalidad que corroe la posibilidad de una comunidad política.

En “Sobre la violencia”, Arendt sostiene que “el poder y la violencia son opuestos; donde uno domina absolutamente, el otro está ausente. La violencia se presenta porque el poder está en peligro, pero dejada a sus propios medios termina por hacer desaparecer al poder”.

Esta violencia estatal, si bien legalmente legítima, es moralmente insostenible. Immanuel Kant obliga a considerar a cada persona como un fin en sí misma. Diseminar cuerpos en plazas y tratarlos como evidencia del control militar es una afrenta salvaje a la dignidad humana que disuelve los fundamentos éticos del actuar estatal.

Por su parte, Michel Foucault desplaza la discusión hacia las técnicas de gobierno. La gestión securitaria de las favelas funciona como un dispositivo de biopoder que produce poblaciones administradas por exclusión.

No basta con señalar abusos puntuales; es imperativo atender a los dispositivos sociales y administrativos que toleran la precariedad, romantizan la pobreza y, con ello, legitiman soluciones extralegales.

En este sentido, la presencia del narcotráfico no es la criminalidad pura, sino la forma de gubernamentalidad paralela que provee seguridad, empleo y orden simbólico donde el Estado intencionalmente no lo hace.

Sobre este aspecto en particular, es interesante el aporte que hacen Loïc Wacquant y Philippe Bourgois, quienes han evidenciado cómo la desposesión urbana crea economías morales alternativas.

En su obra “In search of respect”, Bourgois ilustra esta tesis indicando que “la segregación racializada en los mercados laborales y de la vivienda crea una ‘economía del respeto’ alternativa en la que el comercio ilegal de drogas y la violencia son formas funcionales para la supervivencia, la movilidad ascendente y la construcción de un sentido de dignidad”.

Queda claro que una política que aspire a reducir la violencia no puede limitarse a la represión, sino que debe reconstruir capacidades y restituir derechos. En este sentido, John Rawls y Amartya Sen ofrecen recursos normativos para pensar la reparación propuesta:

Rawls, en “Una teoría de justicia”, exige que las instituciones se estructuren para beneficiar a los más desfavorecidos: “La justicia es la primera virtud de las instituciones sociales, así como la verdad lo es de los sistemas de pensamiento”.

Asimismo, Sen argumenta que la privación de capacidades- salud, educación, seguridad y empleo- convierte a comunidades enteras en terreno fértil para soluciones ilegales. La perspectiva precedentemente explicitada se refuerza con el aporte de Martha Nussbaum, quien plantea que la justicia implica promover las capacidades que hacen posible la vida plena y la ciudadanía efectiva:

“Una política fundamental de la justicia es garantizar que todos los ciudadanos tengan un umbral mínimo de capacidades humanas básicas para elegir una vida verdaderamente humana, y no sólo una mera supervivencia”.

En definitiva, queridos lectores, la restauración de la confianza y de la legitimidad requiere que la acción estatal se replantee desde el principio la dignidad, transformando su presencia de amenaza a “promesa de reconocimiento y oportunidades para los histórica e intencionalmente excluidos".

La desigualdad como negocio

La reflexión que hemos ofrecido sobre la masacre vivenciada en casi todos los medios de comunicación nos obliga a confrontar la paradoja fundacional de la soberanía. Si la acción estatal se reduce a la fuerza bruta, ¿no está el Estado incurriendo en un acto de autodestrucción política?

Cláudio Bomfim de Castro e Silva, gobernador del estado de Río de Janeiro. Ordenó el "Operativo Contención".

El soberano, al manifestarse únicamente a través de la coacción desmedida, aniquila la legitimidad moral que necesita para gobernar. En este último sentido, Arendt nos advirtió que “la violencia no se presenta donde el poder está en peligro, pero dejada a sus propios medios termina por hacer desaparecer al poder”.

Ante esto, ¿podemos concebir, entonces, la intervención militarizada como una trágica confesión de la bancarrota política, un grito ensordecedor de un Leviatán que ha roto el pacto hobbesiano, pero que al hacerlo, se desgarra a sí mismo? La restitución de la autoridad, en estos términos, nunca puede ser un ejercicio de fuerza, sino un acto de fe en la justicia.

Esta cuestión se profundiza aún más al considerar el despliegue del biopoder foucaultiano. La ausencia de inversión sostenida en derechos básicos, sumada a la presencia intermitente y letal de la fuerza represiva, no puede interpretarse como una simple insuficiencia burocrática.

Al contrario, exige preguntar si este patrón de abandono y castigo no constituye, de hecho, una técnica de gobierno perversamente efectiva.

La privación de asfalto, hospitales, comisarías, escuelas y servicios esenciales, como nos han recordado Sen y Nussbaum, convierte a las comunidades “marginales” en el terreno ideal para la promoción de negocios ilegales en los cuales todos los estamentos del Estado están rascando de la lata.

Al tolerar el abandono y luego ametrallar sus inevitables secuelas, ¿el Estado no está administrando adrede poblaciones por exclusión, haciendo de la “nuda vida” la condición “normal” de la existencia marginal? La justicia, vista desde el prima del sentido común, debería interpelarnos:

¿La inversión masiva en seguridad represiva, sin inversión paralela en el florecimiento humano, no es una forma sofisticada de biopoder que gestiona la desigualdad como negocio, en lugar de erradicarla?

Finalmente, estimados lectores, la masacre vivenciada hace unas horas en territorio brasilero nos confronta con la ética de la reparación. La geolocalización de la favela es la del estado de excepción normalizado. Tras la ruptura flagrante del contrato social que esta violencia representa, ¿qué forma de justicia puede imponerse?

Rawls nos aconseja estructurar las instituciones para el beneficio de los menos favorecidos. El Estado que ha fallado en proteger debe asumir un imperativo ético de restitución. ¿Bastan la investigación rigurosa, las sanciones y la inversión en servicios, o se requiere de un acto político de reconocimiento radical de la dignidad ultrajada a cambio de dinero sangriento?

La interpelación final que les propongo se dirige a la conciencia cívica: si el Estado se niega a limitar su capacidad para convertir la excepción en norma y persiste en gobernar para para algunos acomodados, ¿quién o qué puede obligarle a rearticular su presencia como una promesa de justicia para todos por igual?

El autor de esta nota es un docente, escritor y filósofo sanjuanino.

Referencias Bibliográficas

  • Agamben, G. (2005). Estado de excepción. Adriana Hidalgo Editora.
  • Arendt, H. (1970). On Violence. Harcourt.
  • Bourgois, P. (2003). In Search of Respect: Selling Crack in El Barrio. Cambridge University Press.
  • Foucault, M. (1976). Vigilar y castigar. Siglo XXI / FCE.
  • Hobbes, T. (1651/2018). Leviatán.
  • Kant, I. (1785/1998). Fundamentación de la metafísica de las costumbres.
  • Nussbaum, M. (2011). Creating Capabilities. Harvard University Press.
  • Rawls, J. (1971). A Theory of Justice. Harvard University Press.
  • Sen, A. (1999). Development as Freedom. Oxford University Press.
  • Walzer, M. (1977). Just and Unjust Wars. Basic Books.
  • Wacquant, L. (2008). Urban Outcasts. Polity Press.
Agregar El Litoral en
Agregar a tus medios preferidos en Google
Sobre el Autor
Lisandro Prieto Femenía
Por: 
Lisandro Prieto Femenía
|
Ver Perfil

#TEMAS:
Edición Impresa

Además tenés que leer:

  • Reflexiones desde una perspectiva filosófica Analizando el declive intelectual de la razón eclesiástica
  • Reflexiones desde una perspectiva filosófica Desmontando la Leyenda Negra
  • Favelas teñidas de sangre Brasil: muertos, drones bomba y el Comando Vermelho en pie de guerra
Tenes que saber
Caso Jeremías Monzón: nueva imputación para la menor involucrada en el crimen
La causa por el geriátrico incendiado podría extenderse a otros establecimientos clandestinos
Denisse González ya lleva 10 días internada: sus plaquetas no logran estabilizarse
Orgullo reconquistense: Código Digital obtuvo el primer premio nacional Innovamos 2026
Así fue la celebración de boda de Tom Holland y Zendaya en un exclusivo hotel británico

LO MÁS VISTO

Qué dice el proyecto de “inviolabilidad de la propiedad privada” que tratará el Senado

1

Qué dice el proyecto de “inviolabilidad de la propiedad privada” que tratará el Senado

2

Buscan intensamente a un hombre que desapareció mientras practicaba kitesurf en Paraje El Chaquito

3

Unión, con vientos de cambio y dos “bombazos”

4

Uruguay tiene nuevo DT tras la salida de Bielsa

5

Ley de Propiedad Privada: cómo votaron Losada, Galaretto y Lewandowski en el Senado

Te puede interesar

  • La película de Michael Jackson tendrá segunda parte tras su éxito en los cines
  • "Flor de loto": Fabiana Cantilo presenta su nuevo single
  • Pullaro viaja a Chile con agenda productiva vinculada al puerto de Rosario
  • Caso Agostina Vega: dos inquilinos de Barrelier fueron detenidos por encubrimiento agravado
  • Caso Jeremías Monzón: nueva imputación para la menor involucrada en el crimen
  • La causa por el geriátrico incendiado podría extenderse a otros establecimientos clandestinos
  • Denisse González ya lleva 10 días internada: sus plaquetas no logran estabilizarse
  • Orgullo reconquistense: Código Digital obtuvo el primer premio nacional Innovamos 2026

Política

Lo confirmó Coudannes Pullaro viaja a Chile con agenda productiva vinculada al puerto de Rosario
Proyecto de Losada Contundente rechazo del radicalismo nacional al dictamen sobre falsas denuncias
Congreso de la Nación Ley de Propiedad Privada: cómo votaron Losada, Galaretto y Lewandowski en el Senado
Respaldo al proyecto del Gobierno El Senado aprobó el proyecto que agiliza los desalojos y limita las expropiaciones
Media sanción Buscan habilitar otros usos para los biocombustibles en la provincia de Santa Fe

Área Metropolitana

Gestión de Riesgo Fenómeno El Niño: así es el portal informativo que lanzó la ciudad de Santa Fe
En Santa Fe Todo lo que tenés que saber antes de salir de casa en Santa Fe este viernes 7 de agosto
Viernes 7 de agosto de 2026 El tránsito en la provincia de Santa Fe; la información minuto a minuto
Aceleran el recambio de la flota Santa Fe renovó más de 70 colectivos y el 40% del servicio ya se presta con unidades modernizadas
Pronóstico Viernes con cielo despejado, frío por la mañana y máxima de 16°C en la ciudad de Santa Fe

Sucesos

Femicidio en Córdoba Caso Agostina Vega: dos inquilinos de Barrelier fueron detenidos por encubrimiento agravado
Tribunales de Santa Fe Caso Jeremías Monzón: nueva imputación para la menor involucrada en el crimen
Conferencia de prensa La causa por el geriátrico incendiado podría extenderse a otros establecimientos clandestinos
El cuidador recuperó la libertad La Fiscalía atribuyó el abandono de personas a la dueña del asilo clandestino de Santa Fe
Protesta Hubo corridas e incidentes frente al Congreso durante una marcha contra la ley de propiedad privada

Información General

Propiedad privada y derechos Fiscalías ambientales cuestionan la reforma por su posible regresión en materia ambiental
El diario cumple 108 años 10 hechos que marcaron la historia de Santa Fe, vistos desde la óptica de El Litoral
Trabajo, fe y esperanza ¿Qué se le pide a San Cayetano? La celebración del 7 de agosto que vuelve a reunir a miles de fieles
Panorama astrológico Horóscopo de hoy 7 de agosto de 2026
Efemérides Día Internacional de la Cerveza: por qué se celebra cada 7 agosto y cuál es el curioso origen de la festividad
El Litoral
  • Campolitoral
  • Revista Nosotros
  • Clasificados
  • CYD Litoral
  • Podcasts
  • Mirador Provincial
  • Viví Mejor
  • Puerto Negocios
  • Notife
  • Educacion SF
Hemeroteca Digital (1930-1979) - Receptorías de avisos - Administración y Publicidad - Elementos institucionales - Opcionales con El Litoral - MediaKit
El Litoral es miembro de:
adepa.org.ariab.comadira.org.ar
afip.gob.ar