Twitter le cerró la cuenta a Donald Trump. Uno de los hombres más poderosos del mundo perdió una de las herramientas que caracterizó su gestión de gobierno. A pocos días de la ceremonia de transmisión de mando y luego de los bochornosos incidentes ocurridos en el Capitolio, la red social decidió que era el turno de silenciar al presidente en ejercicio. Tras esa medida, en efecto cascada, siguieron Facebook, Instagram y Youtube.

































