A medio siglo tras la publicación de "Comunicado del olmo que da peras de liberación" (1973) -su primer poemario, y que arrastraba las marcas de toda una época-, Alberto Pipino confirma, con "Riverside Drive" (*), que la poesía puede ser también un velo que pocos se animan sutilmente a correr. La sombra del tiempo parece alcanzar al poeta itinerante, ahora radicado en Nueva York. De sesgo introspectivo, su pulso lírico se teje como series de asociaciones subjetivas, bordeando, por momentos, una respiración casi hermética; imágenes personales de gran expresividad emotiva. Versos lanzados al enigma del tiempo, sus ambiguas napas, y que cuestionan el presente -móvil y refractario-, como residuo de un pasado no demasiado distante.

































