La transformación de la experiencia perinatal en Argentina
El programa de maternidad segura de Unicef y MSD ya beneficia a 13.000 gestantes y neonatos en Salta, Misiones y Santa Fe, promoviendo cambios sostenibles en salud perinatal.
La transformación de la experiencia perinatal en Argentina
Cada embarazo y cada nacimiento representan una oportunidad para garantizar salud y bienestar. En Argentina, los avances en la reducción de la morbi-mortalidad materna son significativos, pero aún persisten desafíos que requieren respuestas adaptadas a la diversidad territorial y social.
La salud de las mujeres y de sus hijos e hijas requiere una atención prioritaria, especialmente durante el embarazo, parto, el nacimiento y los primeros días de vida. Es en estos momentos donde las intervenciones adecuadas tienen el mayor potencial para prevenir las muertes neonatales, fetales y maternas evitables.
Con un enfoque centrado en la persona y basado en derechos, se puede transformar la experiencia perinatal y reducir riesgos evitables, asegurando que cada gestante y cada recién nacido reciban atención respetuosa, segura y de calidad.
Transformar la experiencia perinatal significa cuidar mejor. Esto implica contar con equipos preparados para actuar ante emergencias obstétricas, protocolos claros y contextualizados, y garantizar un trato digno, informado e inclusivo.
También significa reconocer la diversidad cultural y familiar, incluyendo activamente a las personas que la gestante elija como acompañantes durante todo el proceso del cuidado perinatal.
Con este propósito, Unicef impulsa, con el apoyo del programa global MSD para Madres, la iniciativa "Embarazo y Maternidad Segura: Transformación de la experiencia perinatal para la prevención integral de la morbimortalidad materna".
El programa, que va por su primer año de implementación, ya alcanzó en quince maternidades de Salta, Misiones y Santa Fe a más de 13.000 personas entre gestantes y recién nacidos.
Se trata de una intervención multinivel y multisectorial, llevada a cabo en conjunto con los Ministerios de Salud provinciales, que convoca a los equipos de salud y a las familias, y que se adapta a las necesidades de cada institución para lograr cambios que se sostengan en el tiempo.
En los espacios donde nacen personas es indispensable adoptar un modelo que involucre activamente a todo el equipo de salud. Para ello, el programa desplegó mentorías clínicas e institucionales que brindaron acompañamiento constante y formó más de 360 profesionales en emergencias obstétricas.
A ello se suman 364 profesionales que se capacitaron en prácticas seguras y respetuosas de atención perinatal, y 166 trabajadores de la salud, en la inclusión del varón acompañante en el proceso de cuidado perinatal.
Paralelamente, los ministerios provinciales avanzan en protocolos de atención perinatal mientras cada maternidad desarrolla guías específicas para hemorragia posparto, sepsis materna, preeclampsia y sistemas de alerta temprana.
Los resultados esperados son concretos: reducir complicaciones y muertes maternas evitables y mejorar la continuidad del cuidado en el puerperio, pero, sobre todo, que más mujeres y familias se sientan seguras, escuchadas y bien tratadas y que más equipos se sientan respaldados y con las habilidades necesarias para brindar la mejor atención. Esta iniciativa es posible gracias la articulación entre diversos sectores:
El sector público que aporta su estructura y alcance territorial; el sector privado que, a través de programas de empresas, como el de MSD a través de su programa global MSD para Madres, contribuye con recursos, conocimiento y compromiso social; y Unicef, que lidera la implementación técnica del programa, aportando su experiencia en salud materna y neonatal, su capacidad para generar evidencia y su enfoque basado en derechos.
Esta estrategia colaborativa permite consolidar un modelo de atención perinatal integral, basado en garantizar los derechos de niñas, niños y sus familias y orientado a que cada embarazo, parto y puerperio se desarrollen en condiciones seguras y respetuosas.
El autor es especialista en Desarrollo Infantil Temprano y Salud de Unicef Argentina.