Los primeros dos años de gobierno de Maximiliano Pullaro configuraron una etapa de cambios profundos y de reconstrucción en la provincia de Santa Fe. Su gestión se caracterizó por asumir de frente los problemas estructurales, ordenar prioridades y reconstruir capacidades estatales que habían sido debilitadas. Con una conducción clara, un gabinete profesional y una dinámica de trabajo basada en resultados, el gobierno provincial logró instalar una nueva cultura de gestión orientada al cumplimiento de metas, la transparencia y la cercanía con la ciudadanía.


































