"No todos los destinos buscan consuelo; algunos buscan la verdad, aunque duela". Dicen que hay historias que uno no sabe si ocurrieron tal cual como la cuentan, o si alguien las contó con tanta fe que al final la realidad se rindió y decidió parecerse al relato. La de don Martiniano López o de Don Martiniano, a secas, como lo llaman allá, es una de esas historias.


































