El universo de los envases está dominado por dos figuras geométricas: los prismas rectangulares y los cilindros. Los primeros aparecen en cajas y cajones de todo tipo. Los segundos, en latas de conserva y tanques de aceite, combustible y otros líquidos. Sin embargo a mediados del siglo pasado apareció un envase con una forma completamente nueva: el tetraedro, una pirámide de base triangular formada por cuatro caras iguales.
































