De su don más preciado -el de la palabra- fue privado por unas jornadas que le habrán resultado interminables, el presidente provisional del Senado de Santa Fe, Felipe Michlig. Muy disfónico, sin dominio de sus cuerdas vocales, no pudo dar su discurso por la celebración del Día del Periodista que la Legislatura ofreció a mitad de esta semana.

































