El oficialismo y aliados respaldaron este jueves en una comisión del Senado de la Nación el pliego de la ex legisladora Lucila Crexell, quien mantuvo un fuerte contrapunto con legisladores peronistas por su postulación a la Embajada de Canadá.
La ex legisladora tuvo un fuerte contrapunto con los senadores peronistas que la acusaron de haber obtenido ese cargo por el voto a la ley Bases, pero también el acompañamiento de parte de la oposición.

El oficialismo y aliados respaldaron este jueves en una comisión del Senado de la Nación el pliego de la ex legisladora Lucila Crexell, quien mantuvo un fuerte contrapunto con legisladores peronistas por su postulación a la Embajada de Canadá.
El pliego de Crexell tuvo dictamen favorable de la Comisión de Acuerdos, ya que fue respaldada por La Libertad Avanza (LLA), la UCR, el PRO, Convicción Federal, Provincias Unidas y el Frente de la Concordia Social, con lo cual estaba garantizada la aprobación de este pliego.
"Tenemos con Canadá una fuerte relación en materia de energía nuclear, Argentina tiene reactores de tecnología canadiense y eso ha permitido mantener relaciones prolíferas en aspectos sobre seguridad nuclear", argumentó la postulante Lucila Crexell.
“A mi me dan vergüenza las imputaciones falsas”, respondió la ex legisladora ante las acusaciones del senador peronista Carlos Linares.
Linares le había pedido que "explique cómo llega a esta designación ya que su pliego, cuando entró, se dijo que iba a la Unesco, y ahí hubo un voto trascendental para el oficialismo”, por lo que le preguntó a Crexell si “no le da vergüenza”.
El cargo es actualmente ocupado por Josefina Martinez Gramuglia, designada para Ottawa durante la gestión de Alberto Fernández, ahora en una posición más sensible ante el extremo alineamiento con Estados Unidos y la actual rispidez de su presidente Donald Trump con el vecino del norte. La carrera diplomática de Gramuglia se extiende desde gobiernos previos con participación en el Ministerio de Relaciones Exteriores.




