_La idea a través del Derecho es conciliar una resolución lo más acorde con el momento social que se está viviendo y esto está relacionado a la función que tiene el juez penal actualmente, no sólo por la pandemia. En este caso, hay una sociedad que reclama y un Estado que considera correcto llevar adelante determinadas medidas relacionadas con la salud, que después nos llega como jueces. Por eso el juez del siglo XXI tiene que ser un juez humano. Qué significa un juez humano, por supuesto un juez que conozca Derecho -las nuevas normativas, la jurisprudencia-, pero no el viejo juez que encerrado atrás de su escritorio y en su despacho resolvía las cuestiones conforme lo decía la fría norma. Tiene que ser un juez humano que tenga interpretación interdisciplinaria, con una impronta desde lo psicológico, la psiquiatría, la psicología; y por supuesto un juez que conozca la criminología moderna. Y también un juez que no se ate al precedente, eso es muy importante, porque si bien el precedente da seguridad jurídica, ante una dinámica social tan cambiante, es importante que el juez también pueda hacer otras interpretaciones. Y como en este caso ocurre, nos vamos a encontrar que tenemos que resolver casos sin precedentes.