Sólo la provincia de Santa Fe tiene en su territorio grandes, medianos y pequeños productores de biodiésel, que se desarrollaron al amparo de una legislación nacional que estratégicamente los promovió desde 2006.
En el Senado de la Nación sigue en discusión un proyecto de ley que firma Patricia Bullrich. El sector de pequeñas y medianas empresas espera que se produzcan cambios en la redacción final. Pero no hubo acuerdo, ni sesión.

Pero en 2021, ante el vencimiento de las condiciones impositivas especiales que impuso aquella norma se produjo una regresión en el corte obligatorio de bionafta (en base a alcoholes de caña de azúcar y maíz) y biodiésel (elaborado sobre oleaginosas, como la soja).
Además de optarse hace cinco años por la vuelta a los motores de naftas y diésel más contaminantes y con más insumos importados, se inició dentro del sector una fuerte discusión por la participación de los distintos actores productores en ese mercado regulado.
En todo el país, solo Santa Fe tiene tanto a los grandes jugadores que nacieron para cubrir una demanda creciente en el mercado mundial, como los medianos y pequeños que se volcaron sobre todo al consumo interno (a las petroleras que trabajan en la Argentina).
Esos roles tradicionales se desvirtuaron mucho antes de la reforma 2021, con la reducción de las exportaciones y las permanentes presiones del sector petrolero. Su lobby fue más poderoso que el de los combustibles verdes y así se achicaron los márgenes para esas empresas. Un 80% del biodésel argentino es de Santa Fe.
Por estos días, en el Senado de la Nación se discute una fuerte reforma a la ley de biocombustibles 27.640 que tanto ha lamentado la provincia porque tuvo impactos negativos en unos y otros productores de biodiésel y que también rechazan las empresas que procesan alcoholes para las naftas en base al azúcar y el maíz.
Las provincias de Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires, Tucumán y Salta por ambos combustibles verdes tuvieron en 2026 un aliado inesperado: el alto precio del barril de petróleo a nivel mundial que subió también (por el conflicto bélico en Medio Oriente) el precio del diésel importado que no produce la Argentina. Por razones idénticas conviene también al país sustituir naftas por alcohol.
En la Cámara alta del Congreso de la Nación, entre otros temas, se estudia en comisiones un proyecto de ley de reforma firmado por la ex ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que tiene el aval de la Casa Rosada y está bajo constantes negociaciones.
Una semana atrás, el sector Pyme del biodiésel de Santa Fe expresó su conformidad con los "avances" que había tenido ese texto pero advirtió al mismo tiempo que aún debían hacerse más correcciones antes de su tratamiento, en su "redacción final".
No fue así, hubo despacho de comisiones sin que se modifiquen esas cuestiones a saldar, que son las que dicen cuánto del negocio quedará para cada actor del mercado, y en la semana que termina se cayó la sesión que los representantes de las provincias y CABA habían convocado.
Unos señalan la falta de acuerdo sobre el loteo del mercado interno como la causa, otros que tampoco han avanzado las negociaciones en torno a otro asunto importante para la Casa Rosada con vistas a las elecciones presidenciales de 2027: derogar las PASO. (1)
Tal como informara El Litoral, el sector Pyme representado por la Cámara Santafesina de Energías Renovables pide que, contra lo que se dice en la visión de fondo del proyecto, en efecto haya competencia "pero solo entre pares" al menos por diez años más. Para que las leyes del mercado rijan solo entre actores equivalentes, en un sector económico que ha nacido producto de las regulaciones.
Y siempre dentro de un corte mínimo asegurado del 6 % a "las no integradas" Pymes. Para Santa Fe hay algo muy virtuoso con las modificaciones propuestas que abarcan a todos los actores del biodiésel.
Las aceiteras y cerealeras integradas ganan el mercado de aceite del 5% adicional que venderán a las petroleras para coprocesamiento, con una mejora de las ventas de aceite. Y del 7,5% actual se iría al 11%, 6% de venta a no integradas más 5% de venta a petroleras.
(1) Con la excusa de que tienen un alto costo, la Nación busca derogar las elecciones Primarias Abiertas Obligatorias y Simultáneas, porque las PASO podrían ordenar a una oposición que hoy se muestra fragmentada. La apuesta libertaria es a ganar en primera vuelta. La de los opositores que esa instancia de un mapa preciso sobre las chances de cada fuerza.
Curiosamente, fue Santa Fe la primera provincia en adoptar ese sistema electoral cuando se derogó la Ley de Lemas durante la segunda gestión del gobernador Jorge Obeid. En la política santafesina se considera que la existencia de las Paso fue relevante para los resultados finales de los comicios a gobernador de 2015.
El Pro con Miguel del Sel fue el más votado en las PASO, pero en las generales ganó Miguel Lifschitz. Y todo indica que quienes en las primarias no habían puesto tildes a uno u otro, a la hora de las definiciones inclinaron la balanza por el socialista, por entonces senador provincial y ex intendente de Rosario.
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