La lógica del justo medio, clave para preservar la negociación política, se impuso para la suerte de la fiscal del Ministerio Público de la Acusación de la primera circunscripción, Cristina Ferraro, por 150 días sin goce de haberes, por su actuación en el marco de la llamada Causa Oldani. La causa fue que permitió que fuera retirada de la escena del crimen una suma presuntamente millonaria de fondos en efectivo, en el negocio donde además de servicios turísticos habría funcionado una financiera de hecho (de las popularmente conocidas como “cuevas”).


































