A su turno, Leonardo Méndez remarcó que “el mundo será circular o no será”, y entendió que “más allá de que la separación es sumamente importante, y que ayuda a mejorar la calidad de los residuos y materiales que llegan para recuperar, es indudable que el debate hoy pasa por otro lado: pasar por un cambio de posición sobre la gestión de los materiales recuperables”. Para el santafesino, “es indudable que el concepto de economía circular nos invita a repensar la forma en que producimos los envases y productos. Si lo planteamos en términos de plásticos, por poner un caso, se producen 36 tipos de plásticos, de los cuales sólo 4 son reciclables”, ejemplificó, y sentenció que “es un problema de gestión: por más que nosotros reciclemos y recuperemos, hay materiales que no son trazables, no son recuperables. Todos estamos involucrados, desde el que genera hasta el que consume. Hoy se pone el foco en el final de la cadena, sin tener en cuenta lo que pasa en el resto del proceso”, concluyó.