El detonante del encuentro fue, como adelantara El Litoral, la preocupación del máximo tribunal por la falta de presupuesto. En tribunales se describe una situación "de gravedad institucional sin precedentes", con dificultades hasta para afrontar los gastos corrientes. Hablan de obras paralizadas, de designaciones frenadas y de excesivas demoras en la cobertura de vacantes. Todo ello, en el marco de una fuerte puja política. El gobierno provincial pretende renovar la Corte actual, pero encuentra resistencia. Y según se desliza desde los ámbitos tribunalicios, esa tirantez deriva en decisiones u omisiones para provocar cierta asfixia financiera en el Poder Judicial. Al términos del encuentro, sin embargo, el ministro Cococcioni negó tal situación, aunque admitió que dichos aspectos (tanto el presupuestario como la falta de designaciones) son competencia de otras áreas. Respecto de las temáticas inherentes a su cartera, contó que "en términos cordiales", pudieron intercambiar información respecto de los procesos para cubrir vacantes.