Enumeraciones que incluían dos conjunciones copulativas (“y”), gerundios para casos en los que lo correcto es conjugar un verbo, inútiles comas y subordinadas, así como una redacción general que por momentos bien podría confundirse con el siempre barroco subgénero de la prensa oficial, fueron quitados -en buena medida- de los textos que serán propuestos para la reforma de la Constitución, en el último filtro posible: la Comisión Redactora.


































