"Podrá ser un paliativo, un parche, pero tiene que ser el primer paso en la construcción de los acuerdos posibles en materia de seguridad. No es un consenso vacío; la sociedad nos está pidiendo acuerdos". La justicialista Lucila De Ponti se encargó de cerrar ayer la lista de oradores previa a la votación en la Cámara de Diputados del proyecto de ley que declara la Emergencia en la Seguridad Pública y del Servicio Penitenciario. La oficialista había sido la primera en hablar para simplemente marcar el amplio acuerdo obtenido para votar un texto que tiene como base el proyecto de la socialista Lionella Cattalini al que se le sumó una media sanción del Senado declarando por 180 días la emergencia en el sistema penitenciario. Pero tuvo que cerrar después de dos horas de discursos donde todos dijeron sumar aportes y la mayoría reivindicó la etapa de diálogo abierto por Omar Perotti y el nuevo ministro de Seguridad, Jorge Lagna. Pero la justicialista Matilde Bruera se encargó de marcar las mayores diferencias y aseguró que la emergencia "es la mayor capitulación del gobierno ante un proyecto de seguridad democrática". Antes había descartado que haya consenso y dijo que los discursos eran de disenso pero además cuestionó a la Cámara por cajonear los tres proyectos del ex ministro Marcelo Sain sobre seguridad e incluso culpó al cuerpo de la persecusión al ex funcionario. "Esta emergencia es para la tribuna. No es seria. Es un parche más" afirmó la legisladora rosarina quien sin embargo votó favorablemente.




































