La escalada de violencia en Rosario y la ola de crímenes vinculados al narcotráfico, trajo un incremento de fuerzas federales y la promesa de organizar un operativo de inteligencia para desarticular a las bandas. Pero también el anuncio de la aplicación de la ley Antiterrorista y el envío esta semana al Congreso de un proyecto "anti-bandas o anti-mafias", que modifica el abordaje de la sanción penal para los culpables, en caso de que integren una organización criminal.


































