- Sí, nosotros estamos reforzando el sistema con estas bombas. Lo estamos haciendo en Rincón, lo vamos a hacer en Santa Fe, y luego comenzaremos en Monje y Rosario. En una semana hemos perdido un nivel importante del nivel de río: más de 40 cm, que parecían medidas a las que nunca llegaríamos. Todo indica que esta situación se va a prolongar durante los próximos meses porque ingresamos al período de seca. Por lo tanto estamos haciendo todos los esfuerzos para tratar de sostener el servicio en la cantidad y calidad que lo venimos haciendo. Ahora, es cierto también que aparecen determinados grados de dificultad que en algunos casos son temporarios y lo suplimos con estas pequeñas obras que realizamos y nos obligan a tener una mirada muy particular sobre la captación y tratamiento. Pero debemos atender, además, las pérdidas que tenemos en el sistema; y obviamente, bajar los niveles de consumo de nuestros usuarios. Y esto no implica decir ‘no usen el agua’ menos en momentos de pandemia, sino que la utilicen de manera responsable y solidaria. Seguimos teniendo aquí niveles de consumo per capita muy altos comparados con otras ciudades o países. Eso responde a que siempre tuvimos disponibilidad, pero hoy es un recurso que a todas luces empieza a tener inconvenientes, es escaso y cada vez más costoso en su tratamiento.