- En términos de eficiencia, la respuesta es siempre cultural y contextualizada. La justicia es un valor; lo que hay son poderes judiciales que funcionan en Reconquista, en Vera, en Santa Fe, en Rosario, en Venado Tuerto, en Rafaela… Por lo tanto, los diagnósticos tienen que ser desagregados; no funciona igual la justicia del fuero civil que la del fuero laboral o de familia, o la justicia del fuero penal. Esto no funciona igual en cualquiera de estas regiones porque es una provincia muy extensa y muy asimétrica. Nosotros tenemos un diagnóstico bastante aproximado de los problemas; hay problemas que son estructurales y sí hacen a la eficiencia y requieren de una profunda reforma, fundamentalmente, tratar de mejorar la dinámica y la capacidad investigativa del Ministerio Público de Acusación. Y en lo que es la justicia no penal, también se requiere una reforma estructural profunda. Tenemos que romper estructuras rígidas que vienen de la época prácticamente colonial. Hay que tratar de ganar en flexibilidad, en otro tipo de estructuras judiciales; colegios de jueces, oficinas de gerenciamiento, jueces trabajando solamente de jueces, recuperar la publicidad de la justicia en lo laboral, en lo civil, en lo contencioso administrativo… Hay mucho para hacer…