El texto aprobado el jueves último establece que los locales radicados en la provincia que venden bebidas y comidas al público y cuenten con el servicio de agua de red apta para el consumo humano, deben disponer para sus clientes el acceso gratuito al agua, mediante una jarra de mesa u otro receptáculo, garantizando el derecho humano al agua.
Además, en establecimientos que dependen de los distintos órganos de poder del Estado provincial, organismos descentralizados, entes autárquicos, empresas y sociedades del Estado, se debe disponer de bebederos u otro dispositivo de acceso gratuito al agua de red, tanto para los trabajadores como para los ciudadanos que asistan a esos lugares.
En convenciones, congresos, conferencias, seminarios, reuniones y demás actividades cuya organización involucre a organismos estatales, se debe promover el uso de agua de red con preferencia a todo otro tipo de agua tratada para consumo humano.